Revocación de mandato ¿imposible…? no, más bien improbable

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IMCO — Consulta ciudadana
Foto @Clarobscuro

Después de los hechos que se han presentado sobre la consulta ciudadana, los cuales ya han sido comentados por muchos, es de esperar que se ponga en duda el desarrollo del proceso para la  revocación de mandato o los resultados emanados de la misma.

Vamos a revisar lo más importante que se tiene hasta ahora sobre la revocación de mandato, ya que apenas el lunes se presentó la propuesta de ley reglamentaria, y sin la cual no se puede llevar a cabo. Hay que recordar, que esta ley no será revisada hasta septiembre por el pleno del Senado, ya que no se ha aprobado un periodo extraordinario de sesiones, por lo tanto, se pondrá a consideración hasta que entre en funciones la nueva legislatura.

Muy bien, todo lo que se tiene nos remite a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, capítulo IV: Derechos y Obligaciones de los Ciudadanos Mexicanos. Artículo 35, Derechos de los Ciudadanos Mexicanos.

En la fracción IX, sobre el participar en los procesos de revocación de mandato, se encuentra lo único que se ha especificado sobre esta; hay que prestar atención a lo blanco y negro. Dice:

1o. Será convocado por el Instituto Nacional Electoral a petición de los ciudadanos y ciudadanas, en un número equivalente, al menos, al tres por ciento de los inscritos en la lista nominal de electores, siempre y cuando en la solicitud correspondan a por lo menos diecisiete entidades federativas y que representen, como mínimo, el tres por ciento de la lista nominal de electores de cada una de ellas.

El padrón electoral consta de 93’671,697 personas y tal como se indica, la cantidad de ciudadanos necesaria para que se realice el proceso de revocación de mandato debe ser al menos de 2’810,151. Además, los mínimo 2’810,151 deben estar repartidos en al menos 17 estados de la república, en una proporción del 3 % correspondiente al padrón electoral local.

Con esto podemos decir que ya se tiene un candado, pero se puede lograr ese número.

En el inciso 2o. nos dice que el INE emitirá los formatos, medios y lineamientos que usarán los ciudadanos para recabar las firmas, y que esto podrán hacerlo en los tres meses posteriores a la conclusión del tercer año de mandato. Como ya se sabe, a partir de diciembre de este mismo año y por única ocasión, porque solo se puede hacer este proceso una vez por periodo presidencial.

Ya que los ciudadanos entreguen al INE las firmas, el instituto las verificará teniendo un mes para hacerlo; posteriormente, en caso de que sean válidas, se emitirá la convocatoria para el proceso para la revocación de mandato.

La votación para revocación de mandato se realizará el primer domingo posterior a los noventa días a partir de la fecha en que el INE emita la convocatoria. No puede coincidir con algún tipo de votación que se realice en el país. Lo anterior se indica en el inciso 3o.

Ahora, lo más importante:

4o. Para que el proceso de revocación de mandato sea válido deberá haber una participación de, por lo menos, el cuarenta por ciento de las personas inscritas en la lista nominal de electores. La revocación de mandato sólo procederá por mayoría absoluta.

Tal como lo se indica, es necesario que por lo menos exista una participación de 37’468,678 de ciudadanos (40 % del padrón electoral).

Ahora citaremos otra ley, la Ley Federal de la Consulta Popular (LFCP) en su artículo 5o. “El resultado de la consulta popular, es vinculante para los poderes Ejecutivo y Legislativo federales así como para las autoridades competentes, cuando la participación total corresponda, al menos, al cuarenta por ciento de los ciudadanos inscritos en la lista nominal de electores de la entidad o entidades federativas que correspondan”.

La LFCP en su articulo 64o. dice: “Cuando el informe del Instituto indique que la participación total en la consulta popular corresponda, al menos al cuarenta por ciento de los ciudadanos inscritos en la lista nominal de electores, el resultado será vinculatorio para los poderes Ejecutivo y Legislativo federales, así como para las autoridades competentes, y lo hará del conocimiento de la Suprema Corte, la cual notificará a las autoridades correspondientes para que dentro del ámbito de su competencia realicen lo conducente para su atención”.

Pero… si volvemos al inciso 4o. tres párrafos arriba, nos dice que la revocación de mandato sólo procederá por mayoría absoluta.

Todos nosotros entendemos perfectamente el término mayoría absoluta, con uno que no esté de acuerdo, no procede; claro está que esto no es “Doce hombres en pugna”, pero es lo que dice. Entonces, es imposible… no, más bien improbable.

Como se mencionó al principio, se trataría lo más importante, los incisos 5o., 6o. y 7o. hablan sobre las funciones del INE en cuanto a la organización, recolección, conteo y presentación de los resultados de la votación. Se habla sobre el papel del Tribunal Federal Electoral para validar los resultados y recibir las impugnaciones. Además se especifica cómo puede y no puede hacerse la difusión de esta consulta, por lo tanto, la misma información de la consulta ciudadana.

Reflexionando todo lo anterior y con sentido común, quien debe convocar a la ciudadanía para solicitar este proceso y recolectar las firmas deben ser los partidos de oposición. En algunos dichos a los medios parece ser que no lo harán, porque “se quemarían, darían un tiro en el pie, echarían tierra encima, etcétera”, ante lo que pueda decir el Presidente, MORENA y la ciudadanía. En contraste a lo anterior, están los que dicen <<no ha hecho nada, estamos peor, es un dictador, etcétera>>. Como suele decirse “para que le buscas”.

El día de ayer, el presidente López Obrador señaló que solicitará la consulta para la revocación de mandato. La cosa aquí es que entonces, por lógica, MORENA debe organizar la consulta. Muchos, si no es que todos los <<morenistas>> se negarían a eso pero… lo solicita el Presidente.

Digamos que le hacen caso, pero nadie se presentaría a firmar… no hay consulta, no hay revocación y se acabó.

En los dichos, el Presidente tiene una buena justificación para solicitar que se realice, les pondré un ejemplo, tal vez no sea lo mismo pero funciona: en un restaurante todo está bien y en orden. Las cosas suceden sin contratiempos. Somos de lo mejor pero ¿todo esto cómo se sabe…? porque nadie se queja. No hay quejas, no hay problemas… obvio.

El que nadie se queje no significa que no existan problemas, es solo que las personas consideran que no vale la pena quejarse “es una pérdida de tiempo, para qué, no gano nada” entre otros comentarios afines.

El que no se diga nada no significa que todo está bien, por lo mismo, se debe fomentar el que las personas hablen, se comuniquen y externen su parecer. Las personas les tienen miedo a las quejas, pero cómo mejorar si no sabes qué debes mejorar.

Una vez realizado el proceso de la revocación y ya teniendo los resultados en la mano, se puede trabajar para saber por qué los que votaron a favor de la revocación lo hicieron; se realizarían las correcciones necesarias para así cambiar su apreciación (algunos no cambiarán, eso ya se sabe). Al mismo tiempo se puede reforzar todo lo realizado, continuar y no bajar la guardia, así se lograría mejorar todavía más la percepción hacia el gobierno y sus actos. Y si se lograra obtener unos votos más para 2024 gracias a todo esto… ¿A quién le dan pan que llore?

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