Desde la llegada de Andrés Manuel López Obrador al gobierno de México, la política y la forma de gobernar en nuestro país se ha vuelto tema de interés internacional.

Pero uno pensaría que lo es por todas las cosas positivas que se han realizado o que están en proceso. Por ejemplo, los programas de apoyo a los jóvenes, becas para niñas y niños con discapacidad, programas de apoyo para estudiantes, las pensiones para adultos mayores, el Tren Maya, el Nuevo Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, la Refinería de Dos Bocas o la Refinería Deer Park, todo esto grandes noticias para el pueblo mexicano.

Sin embargo, una parte de la prensa internacional solo se ha dedicado a hablar mal de nuestro gobierno y de nuestro país.

Han llamado a nuestro presidente “Mesías” (como lo hizo The Economist), dictador y retrógrada, como el medio estadounidense Wall Street Journal.

No queremos dejar de mencionar que medios como The Nation o El País también se han prestado (o vendido) a esta guerra sucia, pero podemos hablar de igual manera sobre medios nacionales, como el Universal, El Reforma, El Financiero, Televisa, TVAzteca y también a “periodistas” como Jorge Berry, los Ferriz, Ciro Gómez Leyva, Carlos Loret de Mola, los Krauze. 

Enfoquémonos en los medios extranjeros.

Durante los gobierno anteriores no había artículos, opiniones o notas con críticas ni motes, según estos diarios, todo era miel sobre hojuelas. En nuestro México no existía la corrupción, los genocidios, la falta de programas sociales, no había desempleo, y mucho menos, fraudes electorales.

Solo quien nunca ha vivido en México desconoce el tormento que fue vivir bajo el dominio del PRIANATO, pero ellos, como medios internacionales, debieron darse a la tarea de investigar la realidad que vivíamos.

Cabe la pregunta ¿la sabían y callaron o ahora inventan noticias falsas pagadas por algún interesado en desprestigiar al gobierno de López Obrador?

No hemos visto ningún artículo elogiando las virtudes de la 4T que sea tan difundido como los que la critican o la descalifican con falsedades.

¿Qué intereses, nacionales o internacionales, se esconden detrás de los ataques de estos medios internacionales a un gobierno que está intentando rescatar su industria eléctrica, darle empleo a gente del sureste, que está empoderando a los pobres por medio de apoyos sociales o dándoles la oportunidad de trabajar?

Señores, el pueblo de México les ha enviado un claro mensaje por muchos medios, y es el de que nuestro país no está a la venta, ni para intereses externos ni para los de aquí, que buscan seguir explotando sus riquezas naturales, a su gente y al erario.

Tanto prensa nacional como internacional debería dejar de prestarse a los juego maquiavélicos que intentan dañar a un país que solo ha tenido buenas intenciones y hermandad con otros pueblos, y más ahora, que contamos con un presidente humanista y respaldado por su pueblo. 

Comparte esta nota en tus redes sociales
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
0